El sector de la computación cuántica, considerado durante mucho tiempo la próxima gran frontera tecnológica, se enfrenta a una dura prueba de realidad en los mercados financieros. Este 15 de noviembre de 2025, se reporta que las acciones de empresas cuánticas clave han sufrido caídas drásticas, generando temores sobre el estallido de una «burbuja cuántica».
Empresas especializadas como Rigetti Computing y D-Wave Quantum, que habían alcanzado máximos históricos en octubre, han visto sus valoraciones desplomarse. En el último mes, Rigetti ha caído un 54% y D-Wave un 46%, con Quantum Computing Inc. sufriendo un destino similar (53%). Este colapso generalizado en el sector ha borrado miles de millones en capitalización de mercado.
La ironía de esta caída es que se produce en un momento de impresionantes avances tecnológicos. Esta misma semana, IBM interrumpió brevemente la tendencia negativa al anunciar su nuevo procesador «Quantum Nighthawk», que supera los 120 qubits y permite circuitos un 30% más complejos que sus predecesores, un paso crucial hacia la corrección de errores.
Entonces, ¿qué está causando la desconexión? Los analistas financieros sugieren que el mercado está pasando de la fase de «promesa» a la de «rentabilidad». Los inversores se están volviendo impacientes y buscan aplicaciones comerciales reales y a corto plazo, mientras que la verdadera computación cuántica a gran escala (y rentable) todavía parece estar a años de distancia.
Algunos analistas comparan la situación con el estallido de la burbuja «puntocom» de principios de la década de 2000: la tecnología subyacente (como Internet entonces, y la cuántica ahora) es revolucionaria, pero las valoraciones iniciales de las empresas eran insostenibles. Otros argumentan que se trata de una corrección de mercado saludable, que eliminará a los jugadores más débiles y permitirá que las empresas con planes viables (como IBM, Google o Microsoft) consoliden su liderazgo.

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